¿Qué es la dislexia?
La dislexia es un trastorno del aprendizaje que se caracteriza por tener dificultades en la precisión y la fluidez en el reconocimiento de palabras, así como en los procesos de lectura, a pesar de recibir una educación escolar adecuada.
La Organización Mundial de la Salud señala que aproximadamente el 10% de la población mundial padece dislexia, y solo un 33% reciben una atención personalizada.
Algunos de los síntomas más característicos de este trastorno son:
- Dificultad para leer y pronunciar palabras desconocidas.
- Sustitución u omisión de ciertas palabras o letras.
- Confusión a la hora de relacionar sonidos con letras o sonidos similares.
- Baja comprensión de la lectura y poca motivación hacia tareas relacionadas con ella.
Sin una psicoterapia infantil personalizada que refuerce la automatización de la lectura, la dislexia puede derivar en baja autoestima, falta de motivación y ansiedad, junto con dificultades sociales y de comunicación del niño.
¿Qué es la discalculia?
La discalculia impacta directamente en la capacidad de entender y manejar números y operaciones matemáticas. Los niños que lo padecen tienen dificultad de comprender problemas y relaciones numéricas.
Según un trabajo publicado en la revista Pediatría Integral, la prevalencia de la discalculia se sitúa entre el 3% y el 6% de la población en edad escolar, aunque su exactitud es difícil de determinar debido al infradiagnóstico.
Algunas señales de este trastorno son:
- Problemas para identificar números y caracteres matemáticos.
- Dificultad para resolver problemas matemáticos.
- Confundir conceptos de “más” y “menos”.
- Problemas para estimar y medir cantidades.
La discalculia puede causar frustración, ansiedad y baja autoestima en los niños que la padecen. Tales sentimientos pueden afectar significativamente su bienestar general.
¿Qué es la disgrafía?
La disgrafía consiste en la dificultad de los niños a la hora de realizar actividades de escritura. Los niños suelen tener dificultades para mantener un ritmo de escritura adecuado y trazar letras correctamente.
Algunas de las características más comunes son:
- Caligrafía poco legible y tamaño irregular de las letras.
- Problemas para mantener los márgenes y el orden en la hoja.
- Errores ortográficos, gramaticales y estructura de las frases.
- Cansancio temprano a la hora de escribir.
La disgrafía a menudo se diagnostica como dispraxia, que es un trastorno que afecta a la planificación y ejecución de movimientos. Un diagnóstico temprano puede ayudar a su abordaje específico y a mejorar las habilidades de escritura del niño.
Trastorno del aprendizaje no verbal (TANV)
El trastorno del aprendizaje no verbal afecta al reconocimiento y comprensión de patrones en el lenguaje corporal y la percepción visual y espacial. Los niños suelen tener problemas para determinadas situaciones sociales.
Algunas de sus manifestaciones más comunes son:
- Problemas para identificar señales no verbales como expresiones faciales.
- Dificultad para adaptarse a nuevas situaciones.
- Problemas para organizar proyectos y dividirlos en pasos.
A pesar de ser un trastorno menos conocido, puede tener un gran impacto académico y social. Sus síntomas pueden parecer los del TDAH y varían de un niño a otro, por lo que una evaluación personalizada ayuda a entenderle y ayudarle.
CAUSAS
Las causas de los niños para tener trastornos del aprendizaje pueden ser múltiples y suele ocurrir a través de una combinación de algunas de ellas:
- Factores genéticos: Es común encontrar un componente genético a través de antecedentes familiares de trastornos familiares comunes como dislexia, heredando patrones de procesamiento cognitivo de padres a hijos.
- Factores neurológicos: diferentes estructuras o actividades en áreas cerebrales implicadas en habilidades como el lenguaje o la memoria pueden favorecer la aparición de esas dificultades.
- Factores educativos: la metodología en el colegio es esencial para el desarrollo de los niños y, a veces, aprendizajes rígidos o falta de atención individualizada puede provocar alguno de estos trastornos.
- Factores del entorno: entornos familiares desestructurados, situaciones económicas difíciles o carencias afectivas pueden afectar al desarrollo del aprendizaje en los niños.
COMORBILIDAD ENTRE LOS TRASTORNOS DE APRENDIZAJE
Diversas investigaciones han encontrado comorbilidades entre los diferentes trastornos de aprendizaje, como entre la discalculia y el TDAH. Un estudio llevado a cabo por investigadores de la Universidad de Granada concluyó que la discalculia suele aparecer asociada a otros trastornos como la dislexia y el TDAH y que existen muy pocos instrumentos específicos para su detección.
Otra investigación reciente señaló posibles vínculos genéticos entre la dislexia y el TDAH. Un estudio publicado en Nature Genetics estudió los datos genéticos para ambos trastornos y encontró más de 40 regiones y cientos de genes compartidos localizados en ambas cavidades de dislexia y TDAH.
TRATAMIENTOS DEL TRASTORNO DE APRENDIZAJE
Los métodos de detección e intervención tempranos son cruciales para minimizar los impactos negativos de estos trastornos. Padres, educadores y profesionales de la salud han de colaborar para ofrecer el apoyo necesario y hacer posible que cada menor alcance su máximo potencial.
El tratamiento suele incluir: terapia conductual (para mejorar el autocontrol y la organización); psicoeducación (para que la persona y su entorno comprendan el trastorno); medicación (como estimulantes, si el médico lo recomienda); y estrategias en el entorno escolar y familiar para mejorar la concentración y reducir la impulsividad.